Nómadas Urbanos

Marsella: el municipio verde de Colombia (Risaralda)

Colombia es bien conocida en el mundo por su espectacular café. Este café se cultiva en varias zonas del país, pero principalmente en lo que se denomina el eje cafetero, que es la zona que abarca los departamentos del Quindío, Risaralda y Caldas. Aquí encontramos un sinnúmero de pueblitos cafeteros que bien vale la pena conocer para adentrarse un poco más de la cultura colombiana que gira alrededor de nuestro producto bandera.

Uno de estos pueblitos y quizás el más bonito y representativo del departamento del Risaraldas es Marsella. Se conoce como el municipio verde de Colombia por su carácter ecológico y amigable con el medio ambiente. Queda a unos 40 minutos de Pereira, capital del departamento y también llamada «la capital del eje» o «la perla del Otún».

Se llega por una carretera en buen estado pero llena de curvas. Es bastante mareadora. De hecho la única queja que puede tener alguien que visita este pueblo es esa, lo mareador que puede ser su único acceso desde Pereira. Puedes llegar en carro particular o rutas de micro buses y colectivos que se pueden tomar en Pereira o en otros puntos de la carretera.

Siendo honestos, no sabía de la existencia de este pueblito cuando organicé un viaje a Risaralda cuyo objetivo principal era ir a los termales de Santa Rosa de Cabal y al Bioparque Ukumarí (ya les contaré sobre estos destinos en otra entrada del blog). Haciendo una investigación en otros blogs y en Tripadvisor hallé muy buenas reseñas de este lugar y nos aventuramos a ir a descubrirlo.

Nota para los «noveleros»: en este pueblo es donde grabaron una novela colombiana llamada «Las Hermanitas Calle».

¿Dónde queda exactamente?

Aquí les cuento un poco sobre los principales atractivos que tiene el pueblo en una visita corta de un día (o exactamente de 10:00 am a 5:00 pm) que es tiempo suficiente para conocerlo, a menos que se quieran quedar en alguna finca cafetera cercana o simplemente desconectarse del mundo y quedarse en un lugar supremamente tranquilo como lo es Marsella.

Por las calles de Marsella

Por las calles de Marsella

Por las calles de Marsella

Por las calles de Marsella

Arquitectura colonial aún conservada

Arquitectura colonial aún conservada

La Plaza de Bolívar y la Iglesia Maria Inmaculada

Lo primero que haces al llegar al pueblo es ubicarte en la plaza central y apreciar todas las casas alrededor, su arquitectura colonial cafetera bien conservada y la tranquilidad de un vida de pueblo muy simple y cotidiana.

Sin duda llama mucho la atención su iglesia principal, construida desde el año 1.905. Puedes sentarte un rato en las bancas del parque a dejar pasar el tiempo mientras las palomas llegan y se van de la fuente central. Después de unos minutos de conexión con la vibra del pueblo, puedes comenzar el recorrido por sus puntos de interés.

 

Casa de la Cultura

En este lugar literalmente se respira cultura. Se encuentra en una esquina de la plaza principal y por su característica arquitectura la vas a reconocer de inmediato. Aquí habrán grupos de danzas folclóricas ensayando, bandas instrumentales ambientando tu visita, gente pintando, haciendo artesanías, hay de todo un poco. Consta de tres pisos con salones amplios llenos de exposiciones de piezas de la época colonial así como precolombinas. Hay vasijas, puertas, antigüedades y un sin fin de implementos que te transportan en el tiempo mientras vas haciendo tu recorrido con calma y sin afanes. Muy seguramente cuando entres te reciban las personas encargadas de atender al público y te recibirán de la forma más amable posible con todo el acento paisa mientras te cuentan con orgullo las maravillas de su tierra.

Jardín Botánico Alejandro Humbolt

A las afueras del pueblo pero muy cerca aún del casco urbano se encuentra un pequeño bosque natural muy bien conservado. Es un jardín botánico lleno de flora y fauna de la zona que sirve como un pulmón natural. La entrada cuesta $4.000 pesos (COP) y es un recorrido libre por los senderos bien señalizados. Sentirás un cambio de temperatura notorio a medida que percibes la frescura de los árboles.

Dentro del jardín queda el Parque de Ciencia y Tecnología que nos pareció bastante curioso e interesante. Una bonita forma de mezclar la ciencia con el entorno y explicarle a los más peques cómo funcionan algunos fenómenos naturales. Hay una torre hidromecánica que la puedes accionar literalmente jugando como niños. También hay antenas parabólicas, plataformas giratorias, tubos de eco, entre otras.

Te encuentras también con una zona de «arbolterapia» donde por supuesto podrás abrazar a un par de gigantes y sentir su buena energía.

Al finalizar el recorrido llegas a un salón social donde se atienden eventos y también encuentras un pequeño museo de mineralogía, la sala de los espejos y algunos módulos interactivos. Es toda una experiencia natural y al mismo tiempo educativa.

Lo más curioso es que los guías son los perritos mascotas del lugar que te van acompañando durante todo el camino.

Jardín Botánico "Alejandro Humbolt". Marsella, Risaralda, Colombia.

Jardín Botánico «Alejandro Humbolt». Marsella, Risaralda, Colombia.

Cementerio Jesús María Estrada

Sin duda otro gran atractivo del pueblo es un lugar que uno no suele visitar voluntariamente, pero en algunos pueblos de Colombia se toman la tarea de honrar a sus muertos decorando su lugar sagrado. «Dan ganas de morirse y que te entierren aquí» dicen unos entre broma y chanza. Vale la pena verlo porque sí es bastante particular. Desde su entrada que mezcla el estilo de un castillo con el de una catacumba, hasta los jardines escalonados que dividen las tumbas, todo es una una experiencia…diferente, por así decirlo. En la parte de arriba hay una pequeña rotonda donde se ve una panorámica del lugar. Si vas de día seguro llamará tu atención. De noche podría ser algo escalofriante.

Cementerio Jesús Maria Estrada

Cementerio Jesús María Estrada

 

Café Don Danilo

Ya finalizando la tarde y antes de emprender de vuelta tu camino, asumiendo que sólo estés de paso en el día como en nuestro caso, no querrás irte de este acogedor pueblo sin probar las delicias cafeteras de un productor local que tiene su propia finca temática (el cual es otro plan recomendado si tienes más tiempo), un hostal en el pueblo y un café restaurante que bien vale la pena visitar: Café Don Danilo. Puedes disfrutar el café en todas sus presentaciones posibles además de métodos de filtrado especiales y al mismo tiempo, experienciales. Te recomiendo acompañar tu bebida con algunas de las opciones de su repostería, simplemente deliciosas. También venden el café para llevar en presentaciones de media y una libra, molido 0 entero según tu gusto. No encontrarás fácil café de esta calidad en cualquier supermercado de tu ciudad, te lo aseguro.

La fachada del Café Don Danilo

La fachada del Café Don Danilo

Así fue nuestro recorrido en este pequeño y hermoso pueblo cafetero, en medio de las montañas de Risaralda. Fue una grata sorpresa conocerlo y dejarnos atrapar un poco por su esencia y embrujo cafetero. Si estás cerca a Pereira y tienes un día libre, no dudes en aventurarte en conocer este destino, el municipio verde de Colombia.

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Guillo

Apasionado de la tecnología, las redes sociales, el cine y los viajes. Viajar es una de mis principales motivaciones para vivir, siempre estoy pensando en mi próximo destino.

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