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Guía de viaje: Cerros de Mavecure, ríos y selvas en Guanía, Colombia

Cerros de MavecureCerros de Mavecure

Guainía es uno de esos departamentos gigantes que, a pesar de su tamaño, muchos colombianos identificamos con dificultad en el mapa. Sabemos que está al oriente y queda lejos, muy lejos. Tal vez eso esa es la razón por la cual es más encantador visitarlo, pues realmente no es un destino común. Investigando un poco más sabremos que en estas gigantescas tierras de selvas y ríos, donde la amazonía se mezcla con la orinoquía, se encuentran los Cerros de Mavecure. Unas rocas (tepuyes) gigantescas que hacen parte de unas las formaciones geológicas más antiguas del planeta: el escudo guayanés. Esta formación nace en el actual país de Guyana y sigue por parte de Venezuela, sigue por Brasil y llega hasta Colombia. Conocer esta lugar es mágico y es motivo suficiente para comenzar otra aventura viajera conociendo todos los rincones de nuestra magia salvaje colombiana.

¿Dónde queda?

En el oriente de Colombia. Es uno de los departamentos más grandes del país y al mismo tiempo de los menos conocidos. El punto de llegada es en su capital, Inírida, que se encuentra en la zona nororiental de la región.

¿Cómo llegar?

Para llegar a Guanía, y más especificamente a Inírida, que es el único lugar que cuenta con aeropuerto, lo más fácil es llegar desde Bogotá. Hay otras formas de llegar pero toman mucho más tiempo y no es fácil hacerlo. La opción más sencilla es tomando un avión desde Bogotá hasta Inírida, por la aerolínea Satena, que en un vuelo de un poco menos de 2 horas en avión tipo charter, te lleva de la jungla de asfalto en la capital del país a la verdadera jungla colombiana, donde el amazonas se mezcla con la orinoquía y las sabanas mientras múltiples ríos serpentean su geografía.

Una vez en Inírida comienza la aventura. Sin embargo, para serles sincero, este no es un destino tan fácil de ir en modo «hágalo ud mismo» a menos que tengas mucho tiempo para ir contactando a los locales e ir buscando tu propia aventura. Si tienes el tiempo suficiente, perfecto, y te aconsejo que contactes, ojalá antes de llegar, a Mauricio, un local que vive hace años en Inírida. Es dueño del Hotel Toninas, un lugar genial para hospedarse, con todas las comodidades, limpio, buena comida y muy bien ubicado. Ofrecen múltiples opciones de tours y aventuras para explorar la región.

Aquí está la info:

Por otro lado, si viajas con poco tiempo, la recomendación es que planees tu aventura con una agencia especializada. Este es de esos lugares en los que sí vale la pena ir con un grupo y todo previamente organizado pues debes aprovechar el tiempo al máximo. Estas agencias ya tienen armados planes para diferentes días y presupuestos, que van a variar según la cantidad de personas y el término de su estancia. Lo que sí te aseguro es que son súper organizadas y te ofrecen todo: hospedaje, transportes (lancha, piragua, 4×4, carro, lo que sea), comida, guianza local y total acompañamiento. Tienen contacto con guías locales, miembros de las comunidades indígenas, quienes con su amabilidad seguro te alegrarán más aún la aventura.

Las dos agencias que recomiendo, y que pueden ser contactadas desde cualquier parte de Colombia, son:

Ambas son muy buenas y te organizan todo. Desde la compra de los tiquetes a Inírida (opcional) hasta la recogida en el aeropuerto y el acompañamiento en todas las paradas que incluya tu tour.

¿Qué hay para hacer?

Los lugares que puedes conocer en Guanía dependerán por supuesto de tus preferencias, del nivel de aventura que quieras vivir y del tiempo que tengas disponible. Hay planes de 3 a 8 días. En mi caso tomamos el de 4 días y 3 noches, y en un momento les cuento qué hicimos en esos mágicos e increíbles días.

Estos son algunos de los lugares más destacados que puedes conocer:

  • Recorrido por el centro y zona comercial de Inírida
  • Laguna Negra
  • Estrella fluvial de Inírida (ríos Atabapo, Inírida y Guaviare)
  • Piedra de Maviso
  • Comunidad indígena Venado
  • Raudales Zamuro y Cualet
  • Cerros de Mavecure (la «cereza del pastel» de este destino)
  • Caño San Joaquín
  • Avistamiento de Delfines rosados (caño matraca)
  • Sabanas de la flor de Inírida

 

Guía de Viaje

Aquí les cuento en resumen un poco de lo que fue mi aventura en Guainía. Nosotros estuvimos 4 días y 3 noches y alcanzamos a hacer un buen recorrido en el que hicimos de todo un poco. El objetivo principal de este viaje era conocer los Cerros de Mavecure, pero hay mucho más que hacer en esta zona de Colombia, rodeada completamente de agua y mucha, pero mucha selva.

Día 1

Llegar / aeropuerto / tasa / vacunas / maletas

Una vez llegues al aeropuerto Cesar Gaviria Trujillo, en la ciudad de Inírida, sabrás que haz llegado a un lugar especial. Es pequeño y «casero». Ya te darás cuenta. Las maletas te las entregan gritando tu nombre o una zona de descarga un tanto improvisada. Nada de eso importa. Estás casi en la selva. Antes agradezcamos que hay un aeropuerto jeje.

Ten en cuenta tener la vacuna de la fiebre amarilla. A veces lo exigen y siempre es recomendado cuando viajes a zonas tropicales y selváticas.

Antes de salir del aeropuerto debes pagar una tasa de entrada que vale aproximadamente $26.000 COP (USD 9). Es muy importante que sepas esto pues no hay cajero (ATM) y debes pagar en efectivo. No lleves mucho, pero trata de tener dinero en efectivo pues sabrás que estás es una zona muy alejada por lo cual los pagos electrónicos son muy escasos.

Si puedes, toma alguna de las guías que hay en la oficina de turismo. Hay muy buena información sobre toda la región y así te haces una mejor idea de lo que puedes conocer.

Y la siguiente aventura nos lleva al departamento de Guainía, al oriente lejano de Colombia. Llegamos exactamente a su capital, Inírida, muy cerca a las fronteras fluviales con Venezuela y Brasil. Este es el punto donde la selva amazónica se funde entre praderas con la Orinoquía. Esta es la «tierra de muchas aguas»; ya verán por qué. Sigan las fotos que vienen por estos días para que viajemos juntos por este increíble lugar de la Colombia oculta 🇨🇴🇨🇴. . . . . . #inirida #guainia #colombia #aeropuerto #airport #travel #travelgram #traveling #travelblogger #traveler #travelgrafia #wanderlust #instatravel #travelingram #travellife #viajar #explorandocolombia #travelgrafia #explorecolombia #expedicioncolombia #travelcolombia #colombiatravel #guillodeviaje #puebleandoencolombia

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Hotel

Luego llegamos al hotel a dejar las maletas, conocer un poco la zona central donde está todo el comercio y la mayor parte de la vida urbana en todo este territorio verde y selvático. Como les había mencionado, nos quedamos en Toninas Hotel & Tours. Una excelente opción de hospedaje. Fue nuestra base de operaciones pues de aquí salimos a los diferentes destinos que fuimos conociendo día a día. Luego de acomodarnos en nuestras habitaciones y almorzar, comenzaba la aventura.

 

 Recorrido por el centro de Inírida

 Luego de almorzar, tienes la tarde para comenzar a explorar las selvas y los ríos de Guainía. Antes de embarcarte, haces un pequeño recorrido por el centro de Inírida donde verás el parque con los respectivos monumentos a la Flor de Ínirida y de igual manera, la Princesa Inírida. Muchas leyendas hay alrededor de esta princesa indígena a cuyo nombre hace honor la ciudad. Luego de caminar unos metros llegarás, dependiendo si es temporada seca o de lluvias, al lugar de embarque.

La Princesa Inírida

La Princesa Inírida

 

Laguna de las Brujas

La amazonía es uno de esos lugares que hay que venir dos veces pues dependiendo si es época seca o de lluvias, el paisaje cambia drásticamente. En nuestro caso, fuimos en época de lluvias donde el nivel de las aguas de los ríos ya estaba alto y se podía navegar literalmente por las selvas inundadas. Estos son ecosistemas que están adaptados a estos cambios. Es increíble cuando realizas que por donde estás navegando, varios metros bajo el agua, existe toda una selva que hace unos pocos meses recibía directamente la luz del sol y ahora está completamente cubierta, permitiendo que muchas especies populen la zona y se den nuevos ciclos y se vean diversos paisajes. Atravesando la selva inundada, navegando el caño Ramón, llegamos a la mítica «Laguna de las Brujas». Es una laguna de aguas oscuras, pero su color se lo da su profundidad, pues el agua es completamente cristalina, solo que es tan honda que no se ve nada más que la oscuridad de la profundidad. Recibe su nombre pues por esa zona habitaron nativos que no fueron evangelizados por la iglesia católica, entonces se les consideraban «salvajes», «brujos y brujas». Sin comentarios al respecto. Aquí puedes darte una idea de la belleza de este lugar:

 

Y algo que me encanta de viajar es conocer gente en el camino que disfruten de los paisajes naturales de la misma forma que yo y que aparte de explorar y conocer mejor nuestro país, se dé la oportunidad de hacer amigos de todos lados del mundo y aprender de otras culturas y costumbres. Aquí dos suizos 🇨🇭, un puertorriqueño 🇵🇷 y un colombiano 🇨🇴 disfrutando la la laguna de las Brujas en uno de los caños que alimentan el río Inírida en Guainía, selva colombiana. . . . . . . . . . . . #inirida #guainia #colombia #river #rio #travel #travelgram #traveling #travelblogger #travel #traveler #wanderlust #instatravel #travelingram #travellife #viajar #explorandocolombia #thisiscolombia #explorecolombia #expedicioncolombia #travelcolombia #colombiatravel #guillodeviaje

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 Descanso

Terminada una tarde de mucha agua (tanto por el río como por la lluvia que nos tocó por ratos) y considerando que habíamos madrugado mucho, era tiempo de descansar. Regresamos al hotel a cenar, a conocer un poco más a nuestros compañeros de viaje y a dormir. El segundo día venía con toda y necesitábamos muchas energías.

Día 2

Estrella Fluvial de Oriente

El segundo día nos tocó con mucha y mucha lluvia. Llovió toda la noche. Pero pues…estamos en la selva, ¿no? La lluvia hace parte del paseo así que nos fuimos con toda. Llegamos al puerto de la ciudad, que es un hermoso caos donde se ve la vida real de una ciudad fluvial. Nos embarcamos navegando un par de horas por el río Inírida hasta que de repente vemos como se mezcla el color de sus aguas con las del río Guaviare, que tiene otra tonalidad completamente diferente. Es un fenómeno muy llamativo. Ahora navegando por el Guaviare llegamos a la estrella fluvial de oriente, o también conocida como Estrella de Humboldt, en honor al investigador alemán que exploró toda esta zona. Una estrella fluvial es el lugar donde se encuentran diferentes brazos de diversos ríos y caños. Desde una vista superior se observa perfectamente la formación de la «estrella». Aquí se juntan los ríos Guaviare, Atabapo y Orinoco, este último, uno de los más caudalosos y peligrosos del mundo. Otro dato: esta es la frontera fluvial con el vecino país de Venezuela. Alcanzas a ver  a las guardias costeras de cada país cuidando su soberanía. No es muy buena idea que te pases al otro lado, te pueden pedir papeles o dinero y retrasar tu viaje así que mejor no te arriesgues. Otro consejo, a pesar lo provocativas y refrescantes que se ven las aguas en esta zona, NO es un lugar para bañarse. Son aguas peligrosas, plagadas de remolinos, corrientes subacuáticas y caimanes y cocodrilos. Ojo, solo ver y apreciar el cruce de las aguas pero no más. Hay mmmmuuuchos más lugares donde puedes disfrutar del agua sin problemas.

Río Inírida y río Guaviare

Río Inírida y río Guaviare

Piedra de Maviso

Volviendo a tomar curso por el río llegaras a la Piedra de Maviso. Una piedra gigante donde en algún momento hubo un hotel que quedó abandonado. Es un lugar perfecto para parar, en épocas de verano se forman playas alrededor donde puedes disfrutar un rato de sol. Otro detalle que vale la pena notar es que el color de las aguas de muchos de los ríos y caños de esta zona es rojizo, producto de los taninos que pigmetan el agua a medida que las hojas se descomponen en el fondo. Si observas bien, estarás bañándote en aguas rojas. Una experiencia visual diferente.

Amanavén (Vichada)

Siguiendo el curso del río harás una parada una pequeña población a la orilla del río Atabapo. Se llama Amanavén y pertenece ya al vecino departamento de Vichada, otro de los territorios gigantes del oriente colombiano. Aquí es una pequeña parada técnica donde podrás ver un poco cómo viven las personas que comparten su vida con el río. Puedes entrar en las tiendas y hablar un poco con los locales. Nosotros estuvimos en una tienda muy particular donde su propietario nos mostró unas técnicas muy autóctonas de destapar una cerveza, al mismo tiempo que nos mostró cientos de billetes venezolanos (bolívares) que actualmente no tienen casi nada de valor. De hecho te vende algunos de ellos de recuerdo. Compré billetes de todas las denominaciones para mi colección y no gasté más de $5 mil pesos COP (menos de USD 2) y eso que valía menos.

 

Primera avistamiento de los Cerros de Mavecure / Venado / Descanso

Retornamos de nuevo a Inírida para regresar al hotel a almorzar y a tomar una pequeña maleta con la que nos iríamos a pasar la noche a la comunidad de Venado, los guardianes de los Cerros de Mavecure. La idea era llegar al caer la tarde y prepararnos para la excursión a los cerros el día siguiente.

 

Después de 2 horas largas de trayecto por el río Inírida finalmente a lo lejos se divisan por primera vez los famosos cerros. Es una experiencia difícil de describir. Fue muy emocionante divisarlos a lejos, a contra luz, proyectando sus gigantescas sombras y dejando volar un poco tu imaginación con el misticismo del lugar. Ahí los verás, a Cerro Mono, Pajarito y Mavicure, los nombres que reciben los tres tepuyes sagrados. Guardianes gigantes de la historia del planeta.

Luego de quedarnos embelesados por un muy buen rato observando la majestuosidad de estas gigantescas rocas, nos embarcamos nuevamente por unos pocos minutos hasta llegar a Venado, la comunidad indígena en donde íbamos a hacer campamento. Aquí se duerme en carpa o en hamacas. Se comparte con los miembros de la comunidad quien muy amablemente te hacen la comida y te cuentan un poco de sus historias. Un espacio perfecto para convivir entre todos y crear vínculos de amistad que transcenderán el tiempo y las distancias. A descansar y a prepararnos para madrugar y comenzar el ascenso.

Día 3

Ascenso a los Cerros de Mavecure

Este día es quizás el más especial pues es cuando realmente vas a escalar y apreciar desde muy cerquita a los magníficos Cerros de Mavecure. En consenso con el grupo, decidimos iniciar a las 5am el ascenso para ver algo del amanecer desde arriba. No fue del todo posible pues estuvo un poco nublado al comienzo pero de igual forma fue una gran idea puesto que pudimos hacer un ascenso tranquilo, disfrutar mucho más en la cima y estar solos (sin otros grupos que llegarían más tarde).

Cerro Mavecure, 5am

Cerro Mavecure, 5am

El ascenso no es particularmente largo ni tan exigente. Toma entre 60 y 90 minutos, todo depende de tu ritmo. En nuestro caso, se hizo un poco más difícil el comienzo pues la roca estaba muy mojada y habían partes muy lisas. Aquí las botas de trekking no son la mejor opción dada las condiciones del terreno. Se recomiendan mejor zapatillas (sneakers, tennis) con suela de goma y buen agarre para que se aferre mejor a la roca.

A medida que vas subiendo vas teniendo unas hermosas panorámicas de Cerro Mono y Pajarito, que son los dos cerros más grandes. Recuerden que el que se puede escalar, es Cerro Mavecure y es ahí donde estarás.

Finalmente llegamos a la cima de la roca y las respiración se corta un poco. La vista te deja sin aliento. Se observan los monumentales tepuyes sagrados, rodeados de niebla, lo cual le da un aspecto místico y misterioso. A medida que se despejan puedes observar el increíble paisaje de una selva cuyo horizonte parece infinito mientras es recorrida por un río serpenteante que también parece no tener fin. El plan aquí es sencillo. Quedarse sentado, en silencio, o charlando con tu grupo de viajeros, apreciando esa inhóspita belleza y realizando lo afortunados que somos, pues es un privilegio que pocos, aún, se han dado. Vista maravillosa que queda para el recuerdo por siempre.

Los Cerros de Mavecure rodeados de niebla

Los Cerros de Mavecure rodeados de niebla

Tras un rato de calma y observación, comenzamos el descenso, listos para llegar de nuevo a Venado a almorzar y seguir el plan.

Disfrutar del río (Caño de San Joaquín)

Después de la caminata cae bien un baño de río para refrescarse y relajar los músculos. Tomamos lancha y vamos hacía el Caño San Joaquín a disfrutar de una zona de aguas  de color rojizo, muy calmadas y medianamente profundas. Aquí estamos un rato nadando y disfrutando del río y de una que otra historia de los locales que nos acompañan y nos cuentan cómo es la vida en esta zona del país.

Avistamiento de delfines rosados (Caño Matraca)

Nos despedimos de la comunidad de Venado, agradeciéndoles por su amable cortesía e inmensa hospitalidad. Tomamos lancha nuevamente con dirección a Inírida, pero antes haremos una parada especial. Nos desviamos hacía uno de los afluentes del río y nos dirigimos a Caño Matraca. Acá las aguas son supremamente tranquilas y quietas, por lo que se forman los deslumbrantes espejos de agua.

Caño Matraca, buscando delfines rosados

Caño Matraca, buscando delfines rosados

Espejos de Agua

Espejos de Agua

 

El objetivo es lograr hacer el avistamiento de delfines rosados, o toninas, como son conocidos aquí. Este mítico animal, típico de las aguas amazónicas, es muy amigable aunque escurridizo. Pasaron unos 30 minutos hasta que logramos verlos, aunque solo están fuera del agua por escasos segundos. Lastimósamente no logramos una buena foto pero nos quedaron muchas fotos mentales pues sí los vimos salir por un lado y por el otro, pero cada vez que tomábamos la cámara para intentar capturarlos, ya se habían sumergido. El caso es que sí los vimos y muy bien, varios de ellos y varias veces. En este recorrido también se puede realizar avistamiento de aves pues son muchas las que habitan este ecosistema.

Regreso a Inírida / Descanso

Una vez cumplida la misión de observar a los delfines rosados, seguimos el camino de vuelta y regresamos a Inírida, al hotel Toninas. Arreglamos maleta para el otro día, cenamos, compartimos en grupo un rato un par de cervezas y a descansar. Ha sido un día largo, pero de esos que valen totalmente la pena y los que seguro nunca olvidarás.

Dia 4

Flor de Inírida / Praderas

Ya nos quedan pocas horas en la tierra de muchas aguas. Nuestro vuelo de regreso a Bogotá sale poco después de las 2pm lo que nos deja solo la mañana para hacer unas cuantas cosas más. En compañía de Mauricio, el propietario del hotel Toninas, nos dirigimos en su particular Land Rover hacia otro paisaje muy diferente y que también hace parte de esta tierra de contrastes, las sabanas de la orinoquía. Por un lado venimos de selvas y ríos, y por otro, estamos ante grandes planicies con un ecosistema completamente diferente. Caminamos por las sabanas, aún un poco inundadas por la época, en busca de unas de las flores más exóticas que he visto en mi vida: la flor de Inírida. Esta especie es endémica de la región y solo existe en las sabanas del orinoco, en los departamentos de Guainía y Vichada.

Es una flor muy particular por su forma y sus colores. Además, hay una especie que crece en invierno y otra en verano. Tuvimos la suerte de ver las dos. Otro dato interesante es que estas flores al morir, se secan pero su tallo y flor quedan como un exoesqueleto que sirve para decorar pues se preserva por mucho tiempo. Si estás de suerte puedes llevarte varias de estas flores secas para que tengas un auténtico souvenir. En el aeropuerto venden flores vivas recién cortadas pero ojo, solo te las pueden ofrecer las personas que están autorizadas para la comercialización de las mismas pues ellas tienen los permisos y hacen todo un proceso sostenible para la preservación de esta belleza natural.

Guainía Team: 3 colombianos, dos suizos y un boricua

Guainía Team: 3 colombianos, dos suizos y un boricua

Artesanías en Coco Viejo

Si te queda algo de tiempo, puedes ir a la comunidad de Coco Viejo donde se encuentran los artesanos y sus tiendas. Puedes verlos en acción realizando manualmente su arte. También puedes ir a las tiendas a apoyarlos y comprar algún artículo que te llame la atención. Hay de todo un poco aunque su especialidad son las vasijas de barro con múltiples funciones decorativas y utensilios realizados con palma de chiki chiki.

Aeropuerto y despedida

Sin mucho tiempo más, volvemos rápido al hotel, tomamos un almuerzo ligero y nos dirigimos de nuevo al punto de inicio, al aeropuerto de la ciudad de Inírida. Aquí el proceso de salida es bastante curioso pues no hay altavoces entonces debes estar atento a los «gritos» con los que te avisan cualquier eventualidad de tu vuelo. Luego de una breve revisión por parte de los funcionarios del lugar, solo queda esperar un poco a que tu avión esté listo para despegar. En el aeropuerto podrás conseguir algunos recuerdos como imanes para la nevera, manillas, ramos de flores de Inírida, adornos y algunas cositas más para comer, como el bocadillo de uchuva, típico de esta región.

Letrero de Inírida

Letrero de Inírida

En contados instantes te llaman a abordar y cuando menos ves ya estás de vuelta a tu ciudad de origen y ahí es cuando realmente te das cuenta lo inmensamente afortunado que fuiste al poder visitar una de las zonas más apartadas y al mismo tiempo más ricas y biodiversas de Colombia. Otra región llena de naturaleza, selvas, ríos, sabanas, mitos, leyendas, y por supuesto, la casa de los Cerros de Mavecure que son de otro mundo (¿quizás?).

Guainía, otra zona espectacular de Colombia y su magia salvaje. Vale la pena ir, vale la pena volver. Gracias a Dios y a todos los que nos permitieron vivir esta aventura y disfrutar un rincón verde y maravilloso de nuestro país. Espero que con esta guía se animen a visitar esta región y se atrevan a conocer otros lugares y vivir experiencias que recordarán por siempre.

Hasta la próxima, Guainía!

Hasta la próxima, Guainía!

Ya saben, cualquier información que necesiten no duden en contactarme y con gusto les comparto uno que otro consejo que seguro les será útil. Síganme en Instagram, @guillodeviaje para que conectemos y compartamos historias de viajes por Colombia y el mundo.

 

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Guillo

Apasionado de la tecnología, las redes sociales, el cine y los viajes. Viajar es una de mis principales motivaciones para vivir, siempre estoy pensando en mi próximo destino.

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